divendres, 8 de gener del 2016

SENSACIONES

Me encantaba cuando mis manos  palpaban la pelambrera de mi antiguo percherón antes de trepar por su abdomen, llegar a su lomo y emprender una excursión a galope por los herbazales de los contornos. Con la brisa veraniega, suave y a la vez enérgica, colisionando en mi rostro.



Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada